Noche de HalloDinia
Click....

¿Oyes?
Auuuuuuuuuuuu..... uuuuu....
Escucha, escucha..., están cerca, muy cerca, siento como los ruidos graves y agudos me atraviesan la piel.
¿Qué es eso?
Parece un lobo aullando, no, no, podría ser el ladrido de un perro callejero o... ¿una perra? ¿como yo? o... ¿será mi corazón el que aúlla?.
¿Y eso?
Creo que es un gato que maúlla...
¿Por qué? ¿estará en celo? ¿tendrá frío? ¿estará solo?
Lo más probable es que un desalmado le haya pisado la cola al pobre minino, pero también podría ser el maullido de mis entrañas o podría ser una mujer chillando, llorando o silbando o musitando su pena.
Podría ser... ¿Una pelea de gallos? ¿Gallinas alborotadas? ¿Sin gallinero? ¿Sin gallo? ¿Sin corral? ¿Desplumadas?
Ahora me parece oír un eco humano...
¿Un niño? O... ¿quizás es una hiena que no sabe si ríe o si llora? O.... ¿Será mi garganta ahogada en dolor comprimido?
Ah, no, espera, me parece oír a un León, este sí, ruge bien alto, con desesperación o puede que imponga su ley, la de la selva, pero es un rugido nítido, se parece tanto al de mi estómago, casi, casi, igualito a mis secas entrañas.
Parece como si el viento se entremezclara dentro de mis oídos y lo acabara enredando todo, hasta creí haber oído cadenas que se arrastran con esfuerzo por el suelo adoquinado.
¿Algún fantasma? ¿Varios? ¿O..varios?

Pero.... ¿y eso? ¿un jabalí? ¿un cerdo? ¿un marrano? ¿un cochino?
No sé, creo que la única diferencia entre ellos es el nombre aunque también puede ser su salvaje forma de vida, o la alimentación.... no es lo mismo comer pienso que comer bellota, no es lo mismo ser ibérico que de recebo.
Y ese chirriar...
¿Nadie les dijo como engrasar las bisagras oxidadas? Quizás sea la propia madera la que cruje porque su vejez se esté abriendo en lamentos, es posible.... sí.
Ahora sí, esa es una mujer que corre y grita con desesperación, la debe perseguir algo o quizás sea alguien... a saber, lo mismo huye de su propia sombra, casos de estos se han dado por la noche, y por el día también.
Ese sonido no me ha gusta ni un pelo aunque de tonta tengo unos cuantos que me alcanzan con las puntas abiertas hasta el pecho.
¿Qué hace? ¿Se burla de mi?
Y... ¿Eso es un paquidermo rezongando?
Puede ser que tenga hambre y su exigencia quejumbrosa sea justa. Sí, debe ser eso.
No sé, estoy algo confusa... me siento como Dinia, la noche me confunde, me engaña con sonidos que no acabo de reconocer, los oigo pero no los escucho.
Espera, esa voz.... sí esa sí la reconozco es la voz del miedo pero no la oigo, que grite todo lo que quiera, no me asusto tan fácilmente.
Sus pisadas son delatoras, huellas grandes, oscuras y aullantes.
Parece que se lamenta ante la gallardía de mi sombra, sí, que grite hasta descoyuntarse las cuerdas vocales, no pienso ni inmutarme.
Bueno sí, está vez seré yo la que corra detrás de él y lo atraparé, seguro.
Un momento... siento algo a mis espaldas, no lo veo, no lo oigo, sólo lo siento...
Sí, es su cálido aliento, ahora sí, puedo escucharlo, aunque quizás no le oiga pero huelo la inmensidad de su alma, inconfundible...
¿Eh? Pero... la noche me ha dejado algo.
¿Qué eso?
¡Oh! No.... me han dado...

Octubre 2008









sleipnir70 dijo
Demasiados seres, otros tantos temores.....no imagines y plantales cara.
Una sonrisa silenciosa
28 Octubre 2009 | 10:28 PM