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La Coctelera

Beata

30 Septiembre 2009

Divina naturaleza viva

 

Llevo horas apelotonada, inmóvil, con una sensación extremadamente pastosa. Miro a mi alrededor pero todo está muy oscuro, como en un túnel pero sin una luz al fondo, no hay horizonte, no hay sol y tampoco luna. Sinceramente, no sé donde me encuentro pero es un lugar tenebroso.

Esto parece una absurda pesadilla porque yo creí que había despertado hace un buen rato y no. Tengo la mente ennegrecida, algún vestigio del día de ayer me recorre etéreamente pero son trazas muy endebles.

Recuerdo el aire que mecía mi silueta, mis labios acariciados por el rocío de la mañana y esa húmeda caricia del viento que erguía mi alma, enverdeciéndome toda entera, desde la raíz hasta el filo de la sinrazón. Ese olor que emanaba de mi piel, tan arrebatador, tan henchido de frescura, y ahora, no percibo ese olor, parece que mi piel esté descompuesta, podrida desde todos mis adentros, el hedor es insoportable, no me soporto a mi misma, me repugno y no vomito porque no tengo espacio, porque estoy apretujada Dios sabe donde.

Quedan escasos restos de fotogramas sonoros en alguna parte de mi memoria. Recuerdo el canto de los pájaros, el susurro del otoño a mis espaldas y... ese sonido tan extraño, tan socarrón, esos acordes onomatopéyicos penetrantes, berreantes, tan cargantes...  Aún no he conseguido olvidar ese eco que avanzaba frente a mi, trapa trapa, trapa trapa..., era muy inquietante, yo solo veía borrones blancos y borrones negros, muchos borrones, y de repente, ¡uy!, ¡zás!, gluglú... ¿dónde estoy? ¿me acuna Morfeo?

Empecé a sentir un triquitraque indecoroso en todo mi cuerpo, sentía como la piel se desgarraba y una sangre cetrina se esparcía en una especie de cueva muy húmeda, con una bestia deslenguada que no paraba de azotarme, ¡zás!, ¡zás!, y un dolor tan intenso que me mareé por completo, quedé inconsciente porque tengo fama de ser algo blandengue, -aunque todos saben que me crezco con unas cuantas gotas de lluvia y que me cercenan con mucha frecuencia porque temen mis desbordamientos campales-, pero esta vez me siento muy machacada, en serio.

Después creo que recobré el conocimiento, eso creo porque aún hoy no sé de qué soy consciente. Solo sé que sentí el cuerpo como si me hubieran trasegado a dentadas, tris, tris, tris... una maldita sensación que no se la deseo ni a mis peores cardos borriqueros.

De pronto, glup, entré como en una espiral, vueltas, y más vueltas. Yo intentaba inútilmente agarrarme con uñas y dientes a las murallas pero eran demasiado resbaladizas, babosas, repugnantes, puagggg... todo fue inútil porque mi cuerpo flaqueaba, mi estabilidad estaba demasiado triturada y debilitada, sin esencia de mi.

Y, ¡cataplum!. Debí caer sobre el mismísimo infierno porque sentía un ardor indescriptible, como si nadara entre ácidos que terminaban por abrasarme entera, me revolvía entre olas de bilis, de babas, de yoquésé, es mejor no rememorarlo, es demasiado doloroso.

Y ahora, aquí estoy, quién sabe dónde...

 

¡Eh! Un momento, shhhh... me estoy moviendo, aquí pasa algo raro, las paredes se distienden, percibo ligeras contracciones, como si fueran movimientos peristálticos. ¡Uy! Estoy descendiendo, Dios me pille confesada. Uf, que me ahogo, qué opresión, me asfixio!!!

 

Prrrrrrrrrrrrrr...

¡Cataplúm!

¡Plofff!

Virgen Santa, pero qué hostiazo!!!.  

Oh, pero se hizo la luz, al fin. No sé donde estoy, el desconcierto se ha apoderado de mi pero lo importante es que respiro, buf, qué alivio. Pero... sigo oliendo raro, no parezco la misma, no me reconozco. ¿Dónde está mi piel aceitunada? ¿y la firmeza de mi cuerpo? Me siento flácida, pestilente, ¿quién demonios soy?

 

-Shhhh...

 

¿Sí? ¿Quién eres?

 

-Soy los restos de tu voz interior.

 

¿Ah, sí? Y dime. ¿Dónde estoy? ¿Quién soy? Me siento perdida en la nada.

 

-Ya. Yo me sentiría igual que tú en esa pringosa situación. Estás en el campo, al aire libre, en plena naturaleza y sigues viva.

 

Sí, me siento, sé que estoy viva pero ¿Me he muerto y he resucitado?.. ¿quién soy?

 

-¿Todavía no lo sabes? No has resucitado, directamente te has reencarnado en un divinidad.

 

¿Soy una divinidad? ¿Cuál?

 

-Eres una divina y majestuosa boñiga, también conocida como estiércol, muy valorado por sus propiedades fertilizantes. Pero vamos, que eres eso, una divina caca de vaca, divina mierda que se dice vulgarmente. Y ahora, respira hondo y amóldate a la naturaleza, si puedes...

  

 

 

 

 

 

 

 

Shhh... a mi no me habéis visto   

 

servido por beata 13 comentarios compártelo

13 comentarios · Escribe aquí tu comentario

yaris

yaris dijo

Sí que te he visto, vaca, no tienes vergüenza, ni corazón. ¿Cómo has podido hacerle eso a la tierna, fina y fragante hierbecilla del campo? ¿No te conmovía su fragilidad, su hermosura, su talle de reina? ¿Cómo has podido convertirla en “ESOOOOOOOO”? Puaghhh..

Aunque ahora que pienso, si ella quería ser beata y resulta que la has convertido en una divinidad… Cacosa, vale, pero divinidad al fin y al cabo. Pues no sé, ya me he descuadrado.

En fin, besitos. Para ti no, vaca, para la divina. Antes de que fuera divina, claro, cualquiera se le acerca ahora…

30 Septiembre 2009 | 06:51 PM

crazymary

crazymary dijo

Esto es lo que hay!!...se comerá oro, pero lo que sale después, para todo hijo pichi es igual....cacadavaca....:-D, aunque algunos se crean otra cosa....
Besos

30 Septiembre 2009 | 08:02 PM

JOSE ANTONIO

JOSE ANTONIO dijo

Virgendelamorhermosoytodoslossantosdelcielo!!!!

Creo que me he pasado con las cervezas en la bodeguilla viendo el fútbol, no te puedes imaginar lo que he interpretado al leer el texto, que era como si te hubieras convertido en una moñiga... voy a dormir la mona, mañana lo leo otra vez.

30 Septiembre 2009 | 11:26 PM

odys

odys dijo

jajaja, ñordo eres y como ñordo volverás. Cuando uno sale a pasear no hay mejor olor para informarle de que ya está en territorio campestre que el intenso y saludable tufo de las moñigas recién puestas. Me encanta :D

1 Octubre 2009 | 12:15 AM

sleipnir70

sleipnir70 dijo

No sé..para esto casi mejor se queda uno en el infierno.....Vaya mierda de reencarnación....Algunos escarabajos no piensan igual...lo sé

Una sonrisa abonada

1 Octubre 2009 | 07:32 AM

manoleta

manoleta dijo

Exprimo las ubres y vuelvo.

1 Octubre 2009 | 10:50 AM

manoleta

manoleta dijo

Triste y perra vida la de la fresca y verde hierba.
Pero aquí hay un personaje que aunque no diga ni mú es vital mencionar. Ese animal que sigue rumiando ignorando el sufrimiento al que ha sometido a esa descompuesta hierba y como quien no quiere la cosa se va de rositas.

A lo largo de mi vida he tratado con todo tipo de ganado, algunos con pitones despuntados, carentes de raza pero siempre dispuestos a embestir a todo aquello que se moviera ante su ojos.
Pero hablemos de las vacas ¿quién no tiene una al lado?
Ese animal de aspecto bonachón, cubierto de manchones blancos y manchones negros (como cualquiera de nosotros), de movimientos lentos y pausados, que pasa la vida rumiando y rumiando, de sol a sol.
Ese animal independiente en la campiña, que lentamente se acerca al prado, una mirada a la derecha, una mirada a la izquierda hasta clavar sus ojos en el herbaje más verde y fresco. Allí se sitúa y devora todo el manto que cubre sus no más de tres metros cuadrados de los que no se mueve hasta que lo siega por completo, a dentadas y a lengüetazos.
Cuando las moscas impertinentes se acercan y tratan de posarse sobre ella, es su rabo el que atiende esos menesteres y a latigazos se deshace de todo aquello que pueda obstaculizar su festín.

Y es así, tal cual aquí se representa, la arranca de cuajo de la tierra, la apalea con su lengua y va llenando su despensa, y cuando tiene reservas suficientes es cuando comienza a rumiarlas. Regurgita la hierba consumida y la vuelve a masticar para mezclarla con su saliva y extraer todo su jugo de ella.
Podría vivir únicamente de pienso preparado o de la paja pero no sería lo mismo la vaca para dar buena leche y buenos chuletones, necesita la hierba más fresca de la campa y arrasa con el campo que sea con tal de engordar hasta reventar sus inmensa ubres.

Esta es la vaca señores, la que convierte una vivaracha hierba en una auténtica mierda. ¿Nadie conoce a este tipo de vacas?.

1 Octubre 2009 | 11:19 AM

enredadass

enredadass dijo

el aroma de la mierda nos hace apreciar la brisa suave..

...auqnue dure un instante.

besos y mas besos

2 Octubre 2009 | 02:00 PM

odys

odys dijo

Los hay que tratan de ponerse en el lugar de la hierba, los hay que se la comen, haylos que retozan sobre ella -bien cuando se halla fresca y coleando, bien sequita y amontonada en un pajar-, y también los que se la fuman. Yo no intentaría muchas de éstas una vez que la hierba se ha convertido en mierda :-D

2 Octubre 2009 | 02:55 PM

persefone7

persefone7 dijo

Nos quedaremos con lo positivo de toda mierda.. (muy valoradas por sus propiedades fertilizantes)..
Buen post no es nada mierdero, al contrario ha servido de abono para fortalecer a una bella flor.
Besotes.
Perséfone.

2 Octubre 2009 | 10:07 PM

resistencia

resistencia dijo

¿no dicen que pisar una caca da buena suerte? pues vengo a pisarla despacito para cargarme de suerte y despertarla....

6 Octubre 2009 | 12:19 PM

algopersonal

algopersonal dijo

Nada, nada, tú eres la hierba fresca y no esa caca de vaca. Beata, pero bien fresca, como la hierba, a seguir creciendo.

Besos!!

21 Octubre 2009 | 03:11 PM

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